Hay quienes renuncian frente a los obstáculos... hay quienes se acobardan... hay quienes emprenden una cruzada para sortearlos... hay quienes, enjugándose una lágrima y con un silencio casi obstinado, los pulverizan y siguen su camino.
Este es un hermoso cuento de Jorge Bucay.
OBB-2008
Voy andando por un sendero, dejo que mis pies me lleven. Mis ojos divisan en el horizonte la silueta de una ciudad. Siento que esta ciudad me atrae...
OBB-2008
Voy andando por un sendero, dejo que mis pies me lleven. Mis ojos divisan en el horizonte la silueta de una ciudad. Siento que esta ciudad me atrae...
Sin saber como me doy cuenta de que en esta ciudad puedo encontrar todo lo que deseo, todas mis metas; mis objetivos y mis logros; mis ambiciones y mis sueños...
lo que quiero conseguir; lo que necesito; lo que mas me gustaría ser;
aquello a lo cual aspiro; lo que intento, por lo que trabajo; lo que siempre ambicione; aquello que seria el mayor de mis éxitos...
Todo esto esta en esa ciudad...
Sin dudar camino hacia ella. A poco de andar el sendero se hace cuesta arriba. Siento que me canso un poco mas... pero no importa... sigo. Diviso una sombra negra mas adelante. Al acercarme veo que una enorme zanja impide mi paso...
Sin dudar camino hacia ella. A poco de andar el sendero se hace cuesta arriba. Siento que me canso un poco mas... pero no importa... sigo. Diviso una sombra negra mas adelante. Al acercarme veo que una enorme zanja impide mi paso...
Temo... Dudo... Me enoja que mi meta no pueda conseguirse fácilmente.
De todos modos decido saltar la zanja. Me esfuerzo y salto... sigo mi camino.
Metros mas adelante aparece otra zanja... repito mi esfuerzo...
De todos modos decido saltar la zanja. Me esfuerzo y salto... sigo mi camino.
Metros mas adelante aparece otra zanja... repito mi esfuerzo...
estoy decidido a llegar a esa ciudad.
El camino ahora parece despejado... corro a la ciudad y de pronto, aparece ante mi un gran abismo que detiene mi andar... Me desaliento... no puedo saltarlo...
El camino ahora parece despejado... corro a la ciudad y de pronto, aparece ante mi un gran abismo que detiene mi andar... Me desaliento... no puedo saltarlo...
Veo clavos y maderas a un costado del camino, y comprendo que están allí para construir un puente... Nunca he sido hábil con las manos... pienso en renunciar...
miro la meta que deseo y tomo fuerzas.
Días, meses, años... he construido el puente y emocionado lo cruzo y al llegar al otro lado descubro un muro...
Días, meses, años... he construido el puente y emocionado lo cruzo y al llegar al otro lado descubro un muro...
Un gigantesco muro, frío y oscuro que rodea la ciudad de mis sueños.
Abatido, busco la manera de esquivarlo... no hay caso, debo escalarlo... La ciudad esta tan cerca...
De pronto veo a un costado del camino, un niño que me mira como si me conociera.
Abatido, busco la manera de esquivarlo... no hay caso, debo escalarlo... La ciudad esta tan cerca...
De pronto veo a un costado del camino, un niño que me mira como si me conociera.
Me sonríe con complicidad... Me recuerda a mi mismo cuando era niño... Quizás por eso me animo a expresar en voz alta mi queja:
-Porqué tantos obstáculos entre mi objetivo y yo?... Porque?
El niño se encoge de hombros y me contesta:
-Me lo preguntas a mi?... Los obstáculos no estaban antes de que yo llegara... los obstáculos... los trajiste tu.
-Porqué tantos obstáculos entre mi objetivo y yo?... Porque?
El niño se encoge de hombros y me contesta:
-Me lo preguntas a mi?... Los obstáculos no estaban antes de que yo llegara... los obstáculos... los trajiste tu.
No hay comentarios:
Publicar un comentario