
Cuando vamos al cine, miramos la pantalla y ni siquiera pensamos en el proyector, que es lo que está atrás… La película, en realidad no esta verdaderamente en la pantalla, existe allí, en la parte de atrás… en la pantalla esta, simplemente, la proyección de sombras y luces que emite el proyector.
En la vida, suele ocurrirnos lo mismo… Nuestra mente esta detrás de todas las cosas, es nuestro proyector… y el mundo, el otro, los otros a quienes miramos son la pantalla.
Nos enfrentamos al mundo, lo miramos frente a frente, y a pesar de ello no siempre somos capaces de verlo con claridad… Y esto es lo que nos pasa cuando nos enamoramos… y cuando nos desenamoramos también… cuando amamos, el otro es un ser hermoso, incomparable… y cuando termina la proyección, cuando nos desenamoramos, nos resulta una persona fea y hasta odiosa… nunca entendemos como es que la misma persona puede ser ambas cosas a la vez.
Por eso, si bien es parte de nuestra naturaleza y no podemos evitarlo, debemos estar atentos a esta condición de nuestra naturaleza para no quedarnos atrapados en la proyección de las películas, hechas por nosotros mismos, sobre las situaciones y personas que nos rodean.
Lo que quiero decir es que debemos ser muy conscientes de nuestras expectativas y deseos, sobre todo cuando nos enamoramos… No perder de vista que esa energía que nos lleva a pensar que hemos encontrado el alma gemela, la persona perfecta que va a satisfacer y colmar todos nuestros sueños, es solo la proyección de una imagen que hemos construido en nuestras mentes… No es fácil, cuando uno esta entusiasmado, pues uno esta como ebrio, deja de estar en sus cabales… y es una bellísima vivencia!!!.
Pero cuidado!... no digo que este mal enamorarse, solo digo que esa proyección que puede ser diabólica o divina, inquietante o reconfortante, es solo una nube de luces y sombras que nos impide ver la realidad tal como es… Y eso no es EL AMOR.
La única salida es no perpetuarse en ella… y prepararse para el encuentro con el amor.
La salida consiste en reconocer el juego… Salirse del ensueño y reconocer que el alma gemela no es la persona perfecta, eso es una fantasía de nuestra mente… Hay que parar la pelota y reconocer que nadie, ni aun la persona mas afín a nuestra forma de ser, tiene obligación de traernos “nuestra” felicidad en una bandeja, tampoco podría hacerlo aunque quisiera. Si amamos con la expectativa de que el amor nos va curar de nuestro aburrimiento, de nuestra angustia, o de la falta de sentido de nuestra vida, entonces estamos en un error… Seguramente cuando esta persona no me de lo que yo esperaba, terminare odiándola… y seguiré buscando una y otra vez en otras personas, un imposible.
“Venimos solos al mundo y solos nos vamos de el”, por lo que NO debemos asumir que el amor debe resolver nuestras necesidades dependiendo del otro… Nosostros mismos, solo nosostros mismos debemos resolver nuestras carencias.
La felicidad es algo que debemos buscar desarrollando nuestra propia riqueza interior y madurez y desde ese lugar, entonces sí, dar y recibir amor de manera natural. La forma es resolver mi propia vida, sin esperar a que el amor lo haga por mi y claro, no intentar resolverle la vida al otro.
Amar es SUMAR, no cubrir baches.
He amado y he sido amada… y, aunque les parezca prosaica en lo que digo… y aunque decepcione a mas de uno, que observa mi costado sensible, romántico y soñador siguiéndome en los poemas que escribo en este blog… debo decir que he sido feliz en el amor porque lo he vivido como algo real, lo he vivido desde el lugar de lo posible y no de lo ideal.
Por eso sé que es un producto costoso, consciente, atento, de dedicación cotidiana… de seres dispuestos a dar, a compartir, a ir mas allá de la ilusión, conscientes de la humanidad y de la imperfección del otro, pero dispuestos y comprometidos a compartir la vida…
Amar es (como dice Bucay) encontrar a otro para poder hacer un proyecto juntos, para pasarla bien, para crecer, para divertirnos… mantenernos atascados en las fantasías e ilusiones del enamoramiento debilita el autentico poder del amor, que es transformarnos y participar del milagro de la transformación de otro.
Si así lo siento. Para mi, el amor no es solo esa mágica decisión del alma y de la química, o de la piel… El amor, desde mi óptica, implica una decisión consciente y realista… significa aceptar que habrá conflictos, y significa comprometerse a intentar ver esos conflictos como un camino a superar para estar junto al otro y desde ese lugar crecer uno mismo, pero juntos, compartiendo y compartiéndose… es el compromiso férreo de no perderse de vista... es decidirse a hacer lo mejor posible con lo posible… y lo posible es ese ser que elegimos para acompañarnos, que ES COMO ES, diferente… sobre todo, diferente a nuestra fantasía… Es aceptarse en las diferencias sin querer cambiar al otro y sin aceptar que nos quieran cambiar…si acaso los cambios ocurren, nacen de la propia decisión de crecer en algún aspecto que nos impide acercarnos al ser que elegimos.
Y cuando digo no perdernos de vista, quiero decir estar atento al otro, compartiendo, hablando como se habla con el mejor amigo, deteniéndose a esperar al otro cuando el otro por esas cosas de la vida se detiene, salirse del propio ombligo para tender un puente hacia el ombligo del otro…
En fin, la idea es aceptar el compromiso de acompañarnos dispuestos a ayudarnos mutuamente, permitiéndonos el desarrollo individual pleno y en libertad.
Por eso digo que amor cuesta caro: “Cuesta el precio de la valentía. Significa animarse a salir de un mundo de fantasía, y entrar en un mundo donde es posible el amor duradero, cara a cara, hueso a hueso. Amor significa quedarse cuando todas las células gritan: ¡Echa a correr!...” jajaja.
Porque?... Porque el amor tiene la belleza de dos que se sienten llamados a una comprensión mas profunda de los dos mundos en el que viven, el mundo material y el mundo del espíritu, y nos permite hacerle una pirueta a la condición verdadera de nuestra humanidad: “Venimos solos al mundo y solos nos vamos de él”.
El poeta inglés Lord Byron fue muy sarcástico en su definición del amor:
“para el hombre el amor es en su vida una cosa aparte, mientras que para la mujer es su completa existencia”
Yo quisiera decir, desde mi humilde pensamiento,
que el amor es la busqueda que debemos emprender, hombres y mujeres,
para encontrarnos a la mitad de ese camino.
OBB-01/2008
No hay comentarios:
Publicar un comentario