sábado, 19 de enero de 2008

LA FRAGANCIA DE LA FELICIDAD



Todos buscamos la felicidad, esa solución satisfactoria a nuestros problemas… y es natural porque esta es la posición constitucional del espíritu humano.
Es nuestra naturaleza buscar ese espacio donde nuestro Ser espiritual sea gozoso y la de alcanzar la perfección o excelencia de sus actos.
Sin embargo, no somos felices todo el tiempo… la felicidad, si acaso son momentos y tiene que ver, a mi humilde entender, con nuestra búsqueda de felicidad y excelencia en el mundo externo, el mundo físico… por ello nuestra búsqueda esta siempre frustrada, buscamos siempre por todas partes, en elementos ajenos a nosotros mismos, en personas, objetos, etc., sin encontrar jamás un resultado perdurable y satisfactorio.
“Vivimos tan atareados que apenas tenemos tiempo para atender a los seres que amamos, a nuestra propia casa y a nosotros. La sociedad se halla organizada de tal modo que incluso cuando disponemos de algún tiempo de ocio, no sabemos cómo emplearlo para recobrar el contacto con nosotros mismos. Hay millones de maneras de perder ese precioso tiempo: conectar la televisión, hablar por teléfono o poner en marcha el coche e ir a algún sitio. No estamos acostumbrados a nuestra propia compañía y actuamos como si no nos gustáramos y tratásemos de escapar de nosotros mismos.” (Thich Nhat Hanh).
Me gustan las fábulas, porque en esa relación con la naturaleza, siempre encontramos el ejemplo que educa, que nos permite ver esas cosas que algunas veces no queremos ver.
Hay una bella fábula relacionada con el Almizclero… Es una rara especie que tiene más de 20 millones de años de existencia… Me gusta pensar que seguirá existiendo, para darnos el ejemplo, por oposición, hasta que los hombres comprendamos… je
El Almizclero es un animal primitivo y se los asocia tanto con los antílopes como con los cerdos. Es una criatura extraña, tímida y solitaria, que se esconde en hoyos o troncos huecos. Vive en los espesos bosques de Asia y posee un agudo oído. Pesa cerca de quince kilos y se alimenta principalmente de hojas, flores, brotes tiernos, hongos y hierbas.
Este animal es famoso por la fragancia que produce de una glándula bajo la piel del abdomen del macho, que también conocemos como Musk… perfumes que se han hecho famosos por sus efectos afrodisíacos, según los slogans comerciales.
Pero el punto es, que esta fragancia no solo es muy buscada por el hombre para ser usada en perfumería, sino que el propio almizclero se enloquece por este poderoso aroma y en su desesperación por alcanzar el placer de aspirarlo, corre de un lado para el otro, buscando en todas partes el origen de tan intensa y gratificante fragancia.

¿Cuántas veces, como el almizclero, ponemos el poder afuera de nosotros mismos?
OBB-2008

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SAGRADA FAMILIA