miércoles, 5 de diciembre de 2007

Es tiempo de echar las penas al viento... y volver a vivir!


Mi Negro, mucho tiempo duró mi duelo, mas de lo que tú hubieras querido... pero valías la pena...
Déjame decirte que hoy siento que vuelvo a vivir. Por ello y porque sé que te alegraría que así sea, es que echaré al viento, aquellos momentos donde la pena era todo lo que sentía y dejaré en mi interior sólo aquellos buenos momentos que supimos vivir...
Esta es mi forma de dejarlos atras...
La alegría y el amor, es lo que verdaderamente merecen ser vividos... Yo, lo aprendí de tí.
ORACIÓN DE UNA SPARAT ( ABRIL’05)

Donde te has ido alma mía, que ya no te encuentro en el brillo de mis ojos; que ya no escucho la resonancia de tu alegría en mi mundo; que ya no siento la corriente vital de los sentidos surcándome las venas?....
Si supieras que, este desencuentro tuyo con la vida, me condena a vagar por una zona zombi, donde avanzo casi ciegas, con los brazos extendidos en defensa de la angustiosa pérdida de ti, mi verdadero hogar.
Busco, sin encontrar, un lugar donde descansar, porque tú eras ese hogar holográfico que uno lleva adentro, que no es un lugar, ni un espacio, sino un tiempo interior... y que podía visualizar en cualquier parte cuando mi visión se concentraba en tus propios ojos.
Temo que este desencuentro, me condene a vivir en el recuento de los años idos... si acaso no importara el reconocimiento de una vida limpia y ordenada no lograda en este pueblo sin testigos donde he venido a morir... digo, si acaso esto no importara, -temo que sí-, este estado exánime en que hablo, actúo, camino sin alcanzar a percibir aquello en que he fallado... porque sin tu palabra de aliento, he comenzado a sentir que no soy nada, que ya no existo.
Temo, alma mía, que te hayas ido sin mí para no percibirlo... porque si lo hicieras, el dolor sería tan grande que te obligaría a solventar el fallo... y me queda tan poco tiempo, no?.
Y es que, en tu piadosa despedida... me has dejado con esta sensación de haber sido única, increíble, poderosa, que hoy desdigo en la acción con este hacer todas las cosas sin que me produzcan la menor satisfacción... Hago lo que debo hacer, aferrándome a una dignidad vacía, pero el tesoro que tenia en mis manos, hasta ayer, -que me inducía a la risa, que me colmaba de gozo frente a las pequeñas cosas, que me daba la fuerza para ir cerrando las puertas del dolor y abriendo las ventanas de la alegría, que me daba la sabiduría de trocar el descontento por el simple contento de estar viva-, se ha convertido en polvo, como vos.
Como decirte, alma mía, que te has llevado hasta mis lágrimas... y sin ellas, estoy olvidando lo inmensamente beneficioso que es el hecho de que la lluvia caiga sobre la tierra árida.
Esta mañana, junto al río que me vio nacer, te busco una vez mas... en el silencio absoluto... acallando las voces mediocres de lo cotidiano... porque el aullido del viento entre estos árboles, el trueno, la música de la húmeda lengua del río relamiendo la costa... este orden propio de la naturaleza que no pide nada a cambio, es el silencio que hoy me alcanza... y en él te busco... aquí hilvano una oración para encontrar el camino por donde seguirte e irme contigo... estés donde estés...
Se me ocurre que escribiendo, mis letras desanudaran mis trazos cuando cierre esta carpeta, y atravesaran la fina grieta de mi psique que, poco a poco se ha convertido en barranco, y de barranco en abismo hasta alcanzarte sujetándote, si es posible, en la otra vida.
Si, ésta es mi esperanza... de que el trazo de estos llamamientos, de estas palabras que garabateo y suelto al viento, te encuentren y se conviertan en el cordón umbilical que me devuelva el alimento, que me vuelva al nutritivo mundo interior del hogar, donde supe sentirme entera.
Ni siquiera sé como puedo seguir escribiendo, si nada en mi responde...
pero me esfuerzo porque sé que, mientras lo haga, mantendré viva la esperanza de re-encontrarte, aunque sea en otra mirada, aunque sea en otros brazos... y cuando vuelvas a mí, escribir será tu alabanza... porque tú eras el amor... y es al amor al que no doy en encontrar.
Sé que estas deslucidas letras mías, son las únicas mediadoras entre esta realidad que me agobia y el inconsciente místico que se me escapa... Por eso escribo... para no perderte, alma mía... porque sin tí no hay ideas, no hay orden, no hay sustento ni motivación... sin tí, arrastro este vehículo que mece el ego para que se duerma que es mi cuerpo, mientras recorro el resto del camino sola, sin asombro, sin visión, sin paz, sin sueños, sin lograr liberarme de las preocupaciones temporales, de las exigencias, de los constantes, mediocres y absurdos parloteos de los que me rodean.
Amor, vuelve a mí!!... devuélveme mis tesoros... quiero en ellos encontrar una paleta que vuelva los colores a su lugar... vuelve, porque estoy viendo la muerte vestida de luminoso blanco y a la vida con este horrible manto negro.

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ORACION POR LA FAMILIA DE NUESTRO AMIGO

SAGRADA FAMILIA