domingo, 11 de noviembre de 2007

Mi tiempo Feliz III


Febrero del '94 - 9.30 hs - Sábado

Hace calor. Comienzo a despertar. No quiero abrir los ojos aún, pero las ventanas están abiertas y adivino, a través de mis párpados cerrados, la luz brillante del sol cálido del verano que me invita a despertar.

El sueño no ha terminado de desatar sus lazos y estiro mi mano palpando mi costado, pero el lecho está vacío, tibio aún.

Un rítmico y apagado sonido que viene desde lejos, me indica que mi esposo trabaja en el fondo del parque. Imagino la escena que el sonido dibuja en mi mente: Su bella piel oscura, mitad indígena, mitad europea, brillante del sudor del esfuerzo... sus músculos que se contraen y una pala que se hunde en la tierra, una y otra vez...
Se detiene, -imagino el gesto-, urgando en el borde del short para sacar el pañuelo y secar su frente... je... ahí está, nuevamente chack, chack... la pala.

Me gana la pereza, no quiero abrir los ojos... la calma, la paz, la aceptación de la vida, de mi misma, el placer de las cosas cotidianas junto al hombre que amo, la maravillosa expectativa de la aventura de vivir me inundan...
y hay una sensación de que el tiempo espera...

- Voy a llevarle un mate - pienso - No, quizá un cerveza fresca...

Me animo, abro los ojos, mi mirada viaja hacia la ventana... ah! y la vida me saluda!!!...

Junto a la Achira que se asoma herguida en el marco de mi ventana un colibrí, libando de ella, espléndido en sus reflejos esmeraldas, con la gracia de su aleteo, suspendido en el aire como saludándome y reconciliando mi alma con el mundo de las formas a través de la simple belleza de su acto.

Empieza otro día... BUEN DIA VIDA!... GRACIAS!

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ORACION POR LA FAMILIA DE NUESTRO AMIGO

SAGRADA FAMILIA