sábado, 10 de mayo de 2008

Deja que salga la Luna



Amigos, hoy estoy nostalgiosa…

Me he puesto a pensar en el amor, en esta locura de mi alma de seguir creyendo a pesar del paso de los años y las historias que se empecinan en desmentir a mi corazón...

Llegar a la tercera edad, o acercarse a ella, -como en mi caso-, puede significar el fin de algunas cosas pero también la renovación o el comienzo de muchas otras, sin embargo, me pregunto porque es tan difícil encontrar un nuevo amor.

En cierta encuesta que leí sobre si es posible el amor a la tercera edad, escuche a Margarita, de una radio del Sur Argentino, decir:

"Si, les digo que sí, se puede amar y mucho a la tercera edad, tanto, que no alcanzarían las páginas de todos los libros del mundo para poder expresarlo. ¿Saben por qué? Sencillamente porque la vida es una escuela de amor y en esta escuela los jóvenes de la tercera edad aprobamos todas las materias."

Será que algunos con quienes nos cruzamos, no aprobaron todas las materias?

Y estoy de acuerdo con ella, solo que he notado que el principal problema no esta en esa inmensa capacidad de amar que tenemos los que ya hemos superado cierta edad, sino en el terrible miedo que muchos adultos tienen de amar, de volver a comprometerse, de hacer locuras por amor como cuando éramos adolescentes… miedo a los cambios, miedo a ser juzgados por una sociedad que nos quiere archivar en el arcon de los recuerdos… miedo a que no resulte y entonces que hacemos… o miedo a que resulte y comencemos a ser felices… miedos y mas miedos, en una etapa en la que ya deberiamos haber dejado de creer en los cucos y saber que a lo unico que hay que temerle es al miedo.

Creo que lo peor para vivir el amor en esta etapa es esta forma de autocensura, que nos hace envejecer paralizados frente al miedo de asumir el riesgo de volver a empezar… ya no queremos tomar riesgos y terminamos deshojando tanto la margarita que arruinamos las mejores oportunidades que la vida nos regala de volver a amar.

En fin, en mi caso particular, como soy una creyente irredomable, seguiré aferrada a la idea de que es posible… y les diré porque…

Simplemente porque supe amar y fui bien amada… Por eso, sigo creyendo en el amor.

Aquí les dejo la canción que mi esposo me regalo en serenata en nuestro 10º aniversario y que me encanta… Quien dice, que quizás, no vuelvan a sonar sus notas bajo mi ventana… jeje…


Ah!, cuando me lea mi amiga me va a decir… SOS UNA ATREVIDA, Olivia!

Y les diria que si... que yo me atrevo a seguir soñando!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

ORACION POR LA FAMILIA DE NUESTRO AMIGO

SAGRADA FAMILIA