
En esta imagen vemos cómo una gota de rocío acaba de caer de las hojas. Es un momento precioso y está lleno de sutilidad.
Al entregarse a la gravedad y escurrirse de la hoja, la gota pierde su identidad previa y se une a la inmensidad del agua que está abajo.
Podemos imaginar que debe de haber temblado antes de caer, precisamente entre el límite de lo conocido y lo incognoscible.
Es necesario reconocer cuando algo ha terminado, cuando algo está concluyendo, sea lo que sea, una relación, un hogar que se ha amado, un trabajo, algo que haya podido ayudar a definir quien es uno. Hay momentos en que hay que dejar ir las cosas, permitiéndose la tristeza pero sin tratar de agarrarlo.
Algo más grande nos espera, hay nuevas dimensiones por descubrir. Se ha pasado un punto de no retorno ahora, y la gravedad esta haciendo su trabajo:
acompañarla representa la liberación.
OSHO.
GordiBonita:
ResponderEliminarMuchas gracias por tu blog. Se siente que lo haces como un amor ilimitado.
Comparto con Ustedes el siguiente link acerca de la visión de Osho:
http://osho-maestro.blogspot.com/
Un gran abrazo
Gonzalo