
Y sé, que la memoria es frágil:
Que quedan despojos del recuerdo
a tientas entre sombras
y despues ni siquiera los despojos.
Porque casi es una ley, una premisa,
que el amor,
los nuevos sustitutos:
Palabras, rostros, claves, una mirada a tiempo
que estrene tus pupilas
borraran hasta el mismo desafío
de recordarlo todo.
Todo eso ya lo sé.
Entonces te relevo de la promesa
de mantenerte eterna,
quieta entre mis pensamientos.
Más no puedo prometerte
que cuando llegue mi turno del olvido
cumpla con la ley de los inexorables...
Te quedarás en mi como una ausencia más,
no la única, pero si la definitiva...
Será tu permanencia sin sentido quizá,
la forma mas pura, curiosa, mia y delirante
de seguir queriéndote..."
Que quedan despojos del recuerdo
a tientas entre sombras
y despues ni siquiera los despojos.
Porque casi es una ley, una premisa,
que el amor,
los nuevos sustitutos:
Palabras, rostros, claves, una mirada a tiempo
que estrene tus pupilas
borraran hasta el mismo desafío
de recordarlo todo.
Todo eso ya lo sé.
Entonces te relevo de la promesa
de mantenerte eterna,
quieta entre mis pensamientos.
Más no puedo prometerte
que cuando llegue mi turno del olvido
cumpla con la ley de los inexorables...
Te quedarás en mi como una ausencia más,
no la única, pero si la definitiva...
Será tu permanencia sin sentido quizá,
la forma mas pura, curiosa, mia y delirante
de seguir queriéndote..."
Mario R. “Fito” Frati Saavedra.
No hay comentarios:
Publicar un comentario